Hace unas semanas hablábamos de la rentabilidad de las instalaciones de energía solar fotovoltaica, aclarando que el ahorro depende de la energía que generen los paneles solares y el perfil del consumo del usuario. Hoy vamos a hablar de las instalaciones fotovoltaicas desde otro punto de vista, vamos a plantearlas como una inversión y lo veremos con un sencillo ejemplo.

Vista a largo plazo.

La inversión en una instalación de autoconsumo suele recuperarse entre los 4 y los 8 años, dependiendo de la instalación y del perfil de consumo del usuario. Los paneles fotovoltaicos con los que trabajamos en AC garantizan producción durante 30 años. Esto supone que se obtienen hasta 25 años de beneficio acumulado.

Cuando miramos a un horizonte tan lejano, hay que tener algunas consideraciones, y la primera de la que se debe hablar es del rendimiento de las células fotovoltaicas. Con el paso del tiempo los paneles solares sufren un desgaste que se traduce en una reducción de su rendimiento, o lo que es lo mismo, su capacidad para transformar la energía solar en energía eléctrica. Aunque gracias a los módulos fotovoltaicos de alta calidad que ofrecemos en AC FOTOVOLTAICA esta reducción es mínima, ya que nuestros proveedores garantizan un rendimiento del 80,6% tras 30 años de funcionamiento.

 

 

Como veremos en el siguiente ejemplo, esta leve reducción del rendimiento no hace sombra al beneficio que ofrece la energía renovable.

Otra consideración muy importante a la hora de invertir en energía fotovoltaica es que el beneficio llega en forma de ahorro. A diferencia de otras formas de inversión, como un negocio, el cual produce unas ganancias anuales; o una propiedad inmobiliaria la cual genera un beneficio con su venta o explotación, la energía fotovoltaica produce un ahorro en la factura eléctrica, por lo tanto, para apreciar los resultados de la inversión es muy importante estar concienciados de esto. La mejor forma de ver el beneficio es depositar el ahorro obtenido, de esta manera veremos como el depósito crece a medida que pasa el tiempo.

Sin embargo, la gran ventaja de la fotovoltaica ante otras formas de inversión es su seguridad. Cuando se invierte en un negocio, se corre el riesgo de que este fracase, o al invertir en propiedades inmobiliarias, estamos sujetos a un mercado variable el cual nos puede sorprender de forma desagradable. Invertir en fotovoltaica es una forma de asegurar la obtención de beneficio, ya que, mientras las compañías eléctricas cobren por la electricidad consumida, la instalación fotovoltaica generará un ahorro. Además, la fotovoltaica comienza a generar ahorro desde el primer momento, por lo que se comenzará a recuperar la inversión desde el primer minuto.

Una imagen vale más que mil palabras.

Veamos todo esto con un ejemplo. En primer lugar, es importante destacar que el precio de una instalación fotovoltaica varía mucho según sus características, como la potencia y el uso de baterías entre otras, puede aprender más sobre esto en nuestro blog, y los expertos de AC FOTOVOLTAICA le ayudarán a elegir la instalación más adecuada para usted, de forma que recupere la inversión cuanto antes y obtenga el máximo beneficio.

Como no podemos fijar un precio para todas las instalaciones, en este ejemplo vamos a hablar en cifras relativas. Analicemos el balance de gastos-ahorros teniendo en cuenta los siguientes datos:

  • En el año 0 se produce la inversión, la cual supone el 100% del gasto inicial.
  • Cada año habrá que hacer un gasto en mantenimiento del 5% respecto a la inversión inicial.
  • El ahorro obtenido se irá reduciendo en la misma medida en la cual disminuye el rendimiento de los paneles solares.
  • El flujo de caja será el balance acumulado de ahorro-gastos de todos los años anteriores. Así por ejemplo el flujo de caja del año 10 es la suma de todos los ahorros desde el año 0 hasta el 10 menos todos los gastos producidos en ese mismo periodo.

En la siguiente gráfica podemos ver, en azul, el flujo de caja, cuyo valor en tanto por ciento se refleja en el eje vertical izquierdo, y en naranja podemos apreciar el rendimiento de los módulos fotovoltaicos, cuyo valor se refleja en el eje vertical derecho, y el eje horizontal indica los años transcurridos desde que se realizó la inversión.

 

 

Podemos ver que la inversión se recupera totalmente en el año 7. A partir de ese momento todo el ahorro que se obtiene son beneficios. Considerando que los módulos fotovoltaicos tienen una vida útil de 30 años, el flujo de caja alcanza el 280%, es decir, tras 30 años además de recuperar la inversión, habremos obtenido un beneficio de 2,8 veces la inversión inicial. Todo esto sin tener en consideración la inflación (que se suele estimar en torno al 2%) y el incremento del precio de la energía eléctrica (que suele aumentar en torno al 4-5% anual, lo cual aumentaría el ahorro), por lo que los resultados pueden llegar a ser incluso más favorables que los obtenidos.

Otra conclusión importante que podemos obtener de este ejemplo es el bajo impacto de la pérdida de rendimiento de los paneles, ya que, al contrario de la creencia popular, el beneficio acumulado año tras año compensan con creces esta leve pérdida.

Déjese aconsejar

Como decíamos anteriormente, una de las claves para recuperar la inversión cuanto antes y generar más beneficio es el adecuado dimensionamiento de su instalación fotovoltaica, pero gracias al asesoramiento de AC FOTOVOLTAICA, usted no debe preocuparse por eso. Otra clave es el correcto mantenimiento de su instalación, de lo cual hablaremos en futuras entradas de nuestro blog.

Gracias por acompañarnos un día más en nuestro blog, y si está interesado en invertir en una instalación fotovoltaica, no dude en contactar con nosotros.